Siempre en otoño

Sinopsis

Estando en conversaciones con Mel Ferrer sobre su eventual participación en la versión filmada de La muchacha sin retorno, tuve ocasión de conocer muy superficialmente a su esposa, Audrey Hepburn, que parecía danzar por la vida etérea y frágil, con su encantadora sonrisa. Muchos años después, hemos visto las patéticas fotos de una Audrey envejecida, en vísperas de su muerte, atendiendo a esas horribles caricaturas de niños que todos sabemos-ignoramos que se mueren de hambre en distintos lugares del mundo. ¿Qué impulsa a una mujer a tomar súbitamente decisiones que modificarán drásticamente su vida? Probablemente, las razones no importan y sólo son comprensibles para ella misma. El caso es que las toma. Quizá fue el recuerdo de aquellas dos Audrey —la esposa de Mel Ferrer y la que quiso entregar algo de ella a los demás— el antecedente más remoto de Siempre en otoño.

Tres hermanas. Tres caracteres muy distintos. Tres seres que han recorrido caminos muy diferentes. Tres mujeres que vuelven a encontrarse porque, en el otoño de sus vidas, han tomado sendas decisiones que harán que, en el futuro, su existencia sea completamente diferente.

Siempre en otoño
Caracteristicas: 1994 88 pp